Al respecto, Mehring confirmó que “el producto ya está terminado, está todo preparado, listo para hacer la entrega y ya coordinamos con la gente de la organización del Cotolengo que el lunes vamos a estar por allá porque lo vamos a llevar personalmente con un grupito de la fábrica, y vamos a hacer la entrega oficial de esta donación tan importante que son tres piezas, un sillón y dos sillas laderas para él”.
Agregó que “también hicimos una restauración de un inclinador para la oración que va a ser algo muy emotivo para nosotros por lo que significa toda esta movida, la venida del Papa después de tantos años en la Argentina, el lugar que es el pequeño Cotolengo Don Orione, que es una comunidad que trabaja a pulmón, que vive de donaciones y de aportes particulares y que hace una obra tan importante como es tener la residencia permanente de gente con discapacidades profundas. La verdad que es una tarea muy buena la que hacen”.
En relación con la donación del trabajo, Mehring mencionó: “Desde el momento que nos convocaron a nosotros para hacer un presupuesto y para presentar una opción económica para hacer estas piezas, nosotros nos pusimos a disposición de la gente y les dijimos que, de parte de la empresa y de la familia Mehring, le íbamos a hacer la donación de los productos que ellos necesitaban”.
De este modo, remarcó que “en este caso puntual va por afuera de lo que es el Estado o la Iglesia misma, que cada grupo tiene su iniciativa su trabajo. Si bien todo se coordina a través del Vaticano porque el Vaticano ya hace un buen tiempo que está trabajando en cada área donde va a estar el Papa para coordinar estas cuestiones”.
Aclaró que “en este caso, por el tiempo, lo van a venir a buscar ellos la semana que viene y van a tener también un sillón para el Papa que lo usará en la cárcel de Devoto”.