En las primeras horas del domingo fueron hallados muertos en su vivienda, ubicada en el barrio Sur de nuestra ciudad, el empresario Marcelo Ricardo Cantoni, de 73 años, y su esposa Nora Beatriz Nadaluti, de 69.
Ambos presentaban heridas de arma de fuego en sus cabezas. Los investigadores, que se centran ahora en intentar determinar qué ocurrió con las víctimas, encontraron en la habitación donde estaba el matrimonio una escopeta Beretta.
La pareja fue hallada sin vida por un hijo, quien solicitó la presencia de efectivos policiales en la vivienda ubicada en la calle De las Naciones y San Martín poco después de las 4 de la madrugada.
Al ingresar al domicilio, los uniformados encontraron sin vida a Cantoni, que yacía sobre una cama, y a Nadaluti, tirada en el suelo, y notaron que presentaban lesiones compatibles con disparos de arma de fuego en la zona del cráneo, de acuerdo a la información obtenida de acuerdo a fuentes de la investigación.
Tras conocer la novedad, el fiscal local Alejandro Benítez dispuso la participación de investigadores de la Policía de Investigaciones (PDI) de Recreo y del área de Criminalística de Esperanza en una causa que fue caratulada como averiguación de causales de muerte y solicitó, el relevamiento de la escena del hallazgo.
También ordenó que se le realice el dermotest al hijo del matrimonio, que accedió a hacérselo. Entre las hipótesis que trascendieron figura la posibilidad de que se haya tratado de una decisión previamente acordada por el matrimonio. Sin embargo, esa versión no fue confirmada judicialmente.
Cantoni era propietario de la compañía Cantoni Montajes, una empresa muy importante con actividad en Argentina y otros países. Su esposa, en tanto, padecía esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta las neuronas encargadas de controlar los movimientos musculares voluntarios.
Las fuentes consultadas indicaron que el hijo del matrimonio que los encontró contó a los efectivos policiales que “su mamá Nora estaba triste con intención de no transitar más esa enfermedad”.
Las pericias ordenadas por el fiscal postergaron la entrega de los cuerpos a los familiares y hasta las primeras horas de este lunes no se había comunicado el día y horario de la sepultura.