El gobierno de Javier Milei anunció el viernes que rehabilitará el acceso de periodistas a la casa de gobierno argentina una semana después de disponer el cierre inédito de su sala de prensa bajo el pretexto de una denuncia por supuesto espionaje ilegal y que coincidió con una radicalización del enfrentamiento del mandatario con el periodismo.
El jefe de Gabinete de ministros, Manuel Adorni, dijo durante una entrevista radial que “Está todo en proceso para que el lunes se reabra y se vuelva a la normalidad”.
Hace una semana el gobierno cerró la sala de prensa del palacio gubernamental y bloqueó el acceso de los periodistas acreditados por orden de la Casa Militar, a cargo de la seguridad presidencial, luego de presentar una denuncia penal contra dos periodistas de la señal televisiva Todo Noticias (TN) que habían difundido imágenes supuestamente grabadas sin autorización en el interior de la Casa Rosada.
La medida, inédita en democracia, generó el repudio de entidades de prensa, partidos de la oposición y de la propia Iglesia católica que reclamó en un comunicado “erradicar discursos de odio y dejar de lado expresiones hirientes”.
El mandatario de ultraderecha mantiene una postura abiertamente agresiva con la mayoría de los medios de comunicación, por lo general a través de sus redes sociales, y únicamente da entrevistas a los que son más afines a su gestión. “No odiamos lo suficiente a los periodistas" es la consigna que replica casi a diario en X.