En declaraciones realizadas en el programa “A primera hora” que se emite por la CSC Radio, Zimmermann contó que el 2014 “fue un año muy bueno”. “Todo empezó con la Orquesta del Bicentenario. Que se me haya dado esa posibilidad fue muy lindo, es una orquesta integrada por jóvenes de todo el país con la que tuve la oportunidad de participar en dos giras: una por el noroeste argentino con un repertorio de música clásica y otra en Buenos Aires con música contemporánea”, rememoró.
Consultada por los motivos que la llevaron a elegir un instrumento como el violín, contó: “Me gustaba desde chica; todo empezó justamente con el Teatro Colón porque en un viaje de estudios de mis papás –ambos son profesores- me llevaron a una de las visitas guiadas al teatro, y allí había una violinista vestida de época y si bien no entendía mucho qué era eso, yo decidí que lo quería hacer”. “También cuando vi el Teatro me acuerdo que me emocioné mucho y puedo decir que todo empezó así”, agregó.
Zimmermann cursa el tercer año de la Licenciatura en Música con orientación en Violín, en la Universidad Nacional de Arte de Buenos Aires. “Se trata de una Universidad como cualquier otra, donde hay que estudiar mucho, incluso materias como Historia de la Música, Historia de la Música Argentina e Historia de la Cultura”, explicó.
Camino al Colón
La joven comentó que “en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón hay que cursar materias teóricas, ensayos orquestales muy exigentes y clases con profesores. Todo el tiempo se está tocando, lo cual es muy bueno porque la experiencia que da tocar en una orquesta buena, además de estar en el Teatro Colón, es muy valioso”.
“Cuando hay solistas que van a tocar con la Filarmónica les dan clases a los alumnos, se hacen master clases y tenemos la oportunidad única de tener clases con esas personas de renombre internacional”, destacó.
En una de las audiciones del Instituto, la joven esperancina fue seleccionada – junto a otros nueve músicos- de entre 31 violinistas. “Hubo mucho esfuerzo de mi parte porque hay que estudiar mucho y también miedo porque en el jurado participaron integrantes de la Filarmónica, y se habían presentado muchos violinistas”, contó.
Como conclusión, reflexionó: “Esto recién empieza, es la primera puerta que se abrió así que por lo pronto haré esa experiencia que es de dos años, luego de lo cual te dan un título de una tecnicatura, y más adelante el deseo es terminar la carrera y algún día formar parte de la Filarmónica, que es uno de mis sueños”.
Redacción: Ayelen Waigandt – Esperanza Día x Día – CSC Radio