Todo comenzó con la discusión entre los límites urbanos, suburbanos y rurales que tiene la ciudad; el estudio realizado por un profesional en materia vial y contratado por el Concejo Municipal sugirió colocar determinados límites de velocidad que fueron convertidos en ordenanza y aprobados por unanimidad.
La Agencia Provincial de Seguridad Vial no autorizó uno de esos tramos porque se fijaba un límite máximo de velocidad de 80 km/h. Si bien comprendían que se trataba de un lugar especial de ingreso a la ciudad la ley no los autorizaba a habilitar un cinemómetro con un máximo de 80 km/h.
Después de un habitual cruce entre el Ejecutivo y el Concejo Municipal, la visita de técnicos de la Agencia de Seguridad Vial que procuraron convencer (con poca firmeza) a los ediles sobre la necesidad de una adaptación y el reconocimiento de diferencias entre los límites urbanos y suburbanos que existen de la ciudad en el municipio y la provincia, se sancionó ayer una ordenanza modificatoria que unifica los límites máximos de velocidad en la ciudad.
Por lo tanto el Concejo Municipal modificó ayer, también por unanimidad, la ordenanza que fija el límite máximo de velocidad en el tramo comprendido entre mojón ubicado 150 metros al Este del Arco de la Colonización y el Bar de Copes, portal de ingreso a la ciudad en ruta 70. Ese lugar tenía un máximo de 80 km/h y ahora fue bajado a 60 km/h.
El resto de los límites máximos se mantienen fijados en 60 km/h y en 45 km/h tal como se había fijado con anterioridad tanto en la zona urbana de ruta 70 y ruta 6.
Ese cambio habilita al municipio a firmar el acuerdo con la provincia y comenzar en pocas semanas a cobrar multas con los cinemómetros automáticos que están ubicados en ese tramo y en la zona de ruta 6 y 9 de julio. Además habilitarán la posibilidad de cobrar multas fotográficas a las infracciones en los semáforos ubicados en ruta 70: Brigadier López y América y Padre Kreder y Avenida Hohenfels.
SOLO A LOS FINES DE TRANSITO
Esa nueva reglamentación sancionada ayer por el Concejo Municipal establece que la modificación de la ordenanza vigente sanciona además un corrimiento de los límites de "zona urbana" de la ciudad, los cuales fueron aprobados por el cuerpo "sólo a los fines de control de tránsito" y no con fines tributarios.
De no existir esa aclaración varios campos y lotes de la zona pasarían a tributar distinto. Teniendo en cuenta experiencias anteriores donde el Ejecutivo envía modificaciones de ordenanzas que sólo involucrarían cambios en un sentido y también afectan el tributario, el Concejo Municipal se toma su tiempo para estudiar esas modificaciones. "El que se quema con leche, ve una vaca y llora" aseguran en los pasillos legislativos donde la confianza a los proyectos enviados por el DEM es mínima.
j.z.