Al respecto, Müller afirmó que “los principales costos en la producción de pollo y de huevo están atados a variaciones de dólar o a variaciones de maíz y soja, o de los insumos que se utilizan para la formulación de alimento balanceado, que son los principales costos, y esas variables hoy están tranquilas con lo cual los costos están normalmente tranquilos”.
De todos modos, aclaró: “Sí hemos tenido impacto en los costos, principalmente en el costo de energía eléctrica, que ha tenido variaciones desorbitantes comparado contra la inflación, ya que hemos tenido aumentos del 100% en los últimos 3 o 4 meses, con motivo de la quita de los subsidios y un cambio en el criterio del análisis de los costos de la energía eléctrica. Eso tuvo un impacto importante, pero obviamente no tan significativo para modificar los costos de producción, por la menor incidencia que tiene la energía eléctrica en el total de los costos”.
“Nuestra industria no hace costos y traslada a precios, sino que siempre depende de oferta y demanda y de competencia con la carne vacuna o la carne de cerdo, porque son productos sustitutos. Entonces, los precios siempre se ven más modificados por oferta y demanda, más que por traslado de costos, eso es lo que ocurre habitualmente. Ya después, cuando hay alguna variación importante, como hemos tenido con variaciones de dólares o variaciones de cereales, obviamente ahí sí se hace alguna corrección porque quedan muy desfasados los precios de venta con los de costo”, explicó en declaraciones a Play Televisión.
Asimismo, destacó que “el consumo de huevos en Argentina es el más importante del mundo, superando a México, que era el gran consumidor de huevos. Obviamente porque es un producto que está reconocido como saludable, una proteína animal de la más económica y hay un cambio de hábito abismal; de hecho, desde pandemia en adelante el consumo de huevos se incrementó considerablemente”.
En cuanto a las proyecciones para el cierre de año, en cuanto al precio del dólar oficial, Müller indicó que “ahí tenemos una situación en la avicultura, tanto en pollo como en huevo, porque lo consideramos un dólar que está atrasado, sobre todo para estos dos tipos de productos donde el crecimiento va a estar dado más por exportación que por mercado interno –ya estamos en récords y no se puede esperar mucho más crecimiento del que tenemos- y dado que el crecimiento tiene que estar en la exportación, se necesita un dólar más competitivo. Argentina no es competitiva hoy con los precios que tiene”.