A pesar de los anuncios de los funcionarios de turno, la situación de varios semáforos de la ciudad dan lástima. No sólo por la pobreza que delata su antigüedad, falta de señales decrementadores y el escaso mantenimiento.
La imagen que ilustra esta nota, muestra el semáforo que está ubicado sobre ruta 6 en la intersección de Avenida Argentina, sentido al Sur.
Allí se observa caída la luz que prohíbe el paso. El color rojo sólo se observa si se está abajo del semáforo y se desperdicia todo un tiempo de giro a la derecha para ingresar a la ciudad, debido a que la luz con la flecha verde que habilita el giro, desapareció.
Seguramente habrá respuestas de las autoridades tales como "le corresponde al Corredor Vial", "no nos llegan las luces LED", o "ya hicimos la licitación". Mientras tanto esta situación tiene como mínimo 15 días de anomalías.
El que sigue deteriorándose, es el semáforo de Janssen y Avenida Córdoba, sentido al centro, por la avenida. Ya contamos que perdió su parte superior, lo ataron con alambre y aguanta.
Es importante respetarlos para el orden del tránsito, pero también mantenerlos para que funcionen y no generen otros accidentes.La gestión de Rodrigo Müller vienen mostrando falencias en los servicios municipales a pesar del apabullante sistema de publicidad oficial. Una cosa es el centro y otra realidad son los barrios de Esperanza, por cierto, olvidados en mantenimiento de ripios, barrido y limpieza.
Quizás afectado presupuestariamente los servicios se deben deteriorar en calidad, pero con tantos empleados, directores, coordinadores y secretarios, cuesta creer que no se puedan arreglar los semáforos durante semanas o meses.