La crecida del río Salado y sus afluentes se siente en la región por las lluvias en la región y en el Norte provincial. El agua acumulada ya dejó anegado el Balneario Camping Municipal en Esperanza, cortando incluso calles internas del predio municipal.
También el desborde afectó a las viviendas de fin de semana de la zona de Villa Roda, en jurisdicción de Nelson, frente al Balneario de Esperanza y la zona de Villa Balneario, al Oeste del predio.
La novedad durante el fin de semana fue la acumulación de agua en el Arroyo Cululú, afluente del río Salado, donde se pudo observar el corte del tránsito en los alrededores del puente de hierro, en la ruta 50S, que comunica el extremo de Noroeste de Esperanza con el Sur del distrito Cululú.
También se observaron imágenes del anegamiento total del paraje conocido como "Paso Las Piedras" en jurisdicción de Colonia Rivadavia, lugar donde las casas de pescadores se vieron totalmente inundadas.
Por debajo del nivel de alerta
El secretario de Recursos Hídricos, Nicolás Mijich, explicó que la red provincial cuenta con 35 estaciones telemáticas que registran datos cada hora, diez de ellas ubicadas sobre la cuenca del Salado. “Este monitoreo constante nos permite anticipar escenarios y tomar decisiones en función de la evolución del sistema hídrico”, indicó.
El funcionario precisó que en lo que va del año se acumularon más de 800 milímetros de lluvias en algunas zonas, una cifra cercana al promedio anual. En ese contexto, detalló que el río Salado atraviesa actualmente su pico de crecida, que este lunes por la mañana alcanzó en Recreo un caudal de 511 metros cúbicos por segundo.
“El río se estabilizó en ese nivel y se mantendría alto durante un tiempo, producto de la carga del sistema”, señaló Mijich, quien atribuyó el incremento principalmente a la crecida del río Cululú. No obstante remarcó que estos valores se ubican por debajo del nivel de alerta. Como antecedente, recordó que en 2016 se registraron 2.090 metros cúbicos por segundo en el mismo sector sin consecuencias de gravedad.
“Se trata de una situación controlada. No estamos ante una crecida extraordinaria ni de riesgo, pero sí ante un escenario que requiere seguimiento permanente”, subrayó el funcionario, y recomendó a la población informarse por los canales oficiales.