A la hora de las opiniones el secretario general del Cece no se queda con las ganas nunca. Ayer en diálogo con la CSC radio el titular del gremio de los empleados de comercios, Héctor Húbeli, afirmó que el paro fue una movida de un sector del sindicalismo “que no admite que el país esta cambiando, un paro atípico donde se mezcló la Federación Agraria, con la familia Moyano y la CTA de Micheli. Me parece un par extorsivo con cortes de rutas pero en el interior no paso nada, fue todo normal”.
El ex edil del PJ indicó además que del reclamo nadie conoce las causas, “agitan las banderas del impuesto a las ganancias, pero no dicen que se paga en todas partes del mundo y que afecta a los sueldos mayores, no al común de los trabajadores. Por otra parte es un problema que el gobierno reconoció y ya está dando señales de modificarlo”. Y agregó que la medida “no suma nada y no se puede parar el país por cualquier motivo”.
También aseveró que el campo “es el sector de mayor rentabilidad de la economía argentina, y en esta oportunidad fueron coherentes, colaboraron con lo que mejor saben hacer, cortar rutas”.
Y manifestó que “la sociedad rural estaba presente porque saben que es imposible ganarle en las urnas a Cristina y se preparan para perder en las elecciones del año que viene”.
Húbeli desde un primer momento defendió la política puesta en práctica por el kirchnerismo, “el país esta bien, consulten a los industriales, hay trabajo, consumo interno alto –destacó el gremialista,- salen a hacer ruido los que alcanzaron sólo el 15% como en las elecciones pasadas, como la federación agraria, la sociedad rural, los moyano, y demás”, aseguró.
“No es un paro por hambre, sino un paro por apetito, nadie pide trabajo, nadie pide vivienda por que se hacen, nadie pide mejor educación o más derechos humanos, nadie pide salud, este gobierno se ocupa de todas estas cuestiones”, indicó.
Y manifestó que se trata de un paro que “trata de confundir y es manejado por Clarín que el 7 de diciembre se le termina la joda ya que habrá otras voces”.
Consultado sobre el hecho visible de que el gobierno perdió la calle respondió que, “desde que Cristina le puso limites a la familia Moyano comenzaron las protestas. Antes nadie lo hizo, ellos se creían la vaca sagrada del sindicalismo y en esto también estaban metidos los empresarios. Resulta que ahora la derecha busca amistad con Moyano cosa que antes no pasaba”.