Al respecto, el sacerdote destacó que “cada 23 hay mucha gente no solo de Esperanza que viene a visitar y a orar, porque es un santo con mucha devoción, un santo actual porque no hace mucho que vivió, ya que nació a fines de 1800 y murió en 1968”.
Recordó que “San Pío fue un fraile italiano, nacido en Pietrelcina, Italia, que vivió su vida como un monje con el carisma de San Francisco de Asís, monje capuchino, conventual” y destacó que “fue un sacerdote de una gran devoción, una persona de mucha oración, pero también de mucha actividad, porque se lo conoce como uno de los creadores de un hospital muy importante en su zona, especialmente para recibir a los heridos de guerra en su momento”.
Asimismo, destacó que “gran cantidad de gente de Esperanza y de toda la región se acerca a la capilla para rezarle, porque además aquí está su reliquia que es una parte de su vestidura que es relevante porque, como sabemos, San Pío se unió muy profundamente al misterio de Cristo, igual que San Francisco de Asís, y el Señor le regaló compartir un poquito sus estigmas, sus marcas, que son de alguna manera como un sello de Dios a este testimonio que el Santo nos trae, de asociar nuestros dolores, cada uno de los que sufrimos en el día a día, a los del misterio de Jesús para encontrarle un sentido”.
En cuanto a las misas y actividad, el padre González remarcó que “fue también una oportunidad para recordar a todos los sacerdotes que han pasado, porque hoy tenemos esta capilla tan hermosa gracias al trabajo de tantos que han pasado durante toda esta historia de San Pío”.
Valoró también a la comunidad de la capilla donde “se respira un clima muy familiar, con mucho entusiasmo siempre, en las misas, los coros, la catequesis, Cáritas, en la liturgia; la verdad que cada vez que uno viene a San Pío se llena también un poco el corazón por la acogida de la comunidad que es tan fresca, tan lindo, y tan responsables con su templo”.
Finalmente, vale destacar que en las misas se realizó una colecta de alimentos no perecederos destinados a Cáritas. “Cáritas tiene sus puestitos para la venta de objetos y demás, pero lo que estamos pidiendo en cada Eucaristía es la posibilidad de acercar en las ofrendas un alimento no perecedero para Cáritas. Sabemos que estamos en un momento muy difícil también para muchas personas, pero que la caridad que lo distinguió a San Pío también siga siendo la marca distintiva de nosotros los cristianos”, reflexionó.