A diferencia de Cristina Fernández de Kirchner donde una derrota electoral hizo cambiar decisiones políticas, Ana María Meiners perdió estrepitosamente las elecciones en Esperanza, puso su cara y su cuerpo en una elección de concejales que no le modifica demasiado el armado político legislativo y recibió el rechazo de la gente. A pesar de eso no cambió la esencia de su accionar político en el tema que mayor cantidad de críticas le produjo.
Los cerca de 4.200 propietarios que están incluidos en el Plan de Accesibilidad Urbana se sintieron engañados y sólo se dieron cuenta de la "mentira" a la que fueron sometidos cuando recibieron la liquidación para pagar, días antes de las elecciones. Un perfecto decálogo de lo que hay que hacer para perder una elección. Sólo Meiners sabe si se cobrará con la renuncia de sus colaboradores semejante error de gestión y prepotencia política que afectó su capital electoral y sus proyectos futuros.
Si fueran colaboradores de un intendente abierto y sensible a las inquietudes de la gente, Anza, Gómez y Blangini no durarían muchas horas más en el cargo. Deberían poner la cara en una reunión con los contribuyentes, decir que se equivocaron, armar una salida consensuada y después salirse de esta historia por incompetentes políticos. Pero como sucede habitualmente ante una derrota en las urnas, el conocido verso de "fallamos en la comunicación" es el apósito que pretende redimir la profunda herida.
SIN RESPUESTAS
Otra muestra de la falta de dominio político y "sobrada" confianza es lo que sucedió en los últimos días en el Concejo Municipal. Allí los ediles de la UCR contaron que el pasado 10 de Julio se presentaron como lo puede hacer cualquier ciudadano y plantearon consultas sobre el Plan de Accesibilidad, basados en la ordenanza que rige el acceso a la información pública. (Nota Archivo en EDXD).
Los cuatro concejales radicales pidieron detalles del costo del plan de pavimento y ripio, solicitaron el listado con el monto a pagar de los 4.137 propietarios y los costos fijados para cada uno de los vecinos. "Se cumplieron todos los plazos y no hemos recibido respuestas" dijo la concejal Andrea Martínez quien recordó que la ordenanza fija que "deben responder en 15 días hábiles administrativos, es decir tenían tiempo hasta el 2 de agosto, pero pueden extenderlo 15 días más, es decir que ese plazo venció el 28 de agosto pero todavía no recibimos respuestas" dijo la edil en el recinto.
Entendió que "se le mintió a la gente porque si se hubiese cumplido con el artículo 14 de la ordenanza no habría existido quejas" de los vecinos. Otro dato clave que aportó la concejal es que si se modifica una liquidación se tienen que modificar TODAS y recordó que en medios periodísticos (Edición Uno y EDXD) se publicaron liquidaciones corregidas con lapicera donde tras una consulta a un vecino le reconocieron que le liquidaron "por error" $ 18.000 de más.
"Queremos que se siga adelante con la obra pero en estas condiciones el Plan de Accesibilidad no cierra por ningún lado" dijo Martínez al presentar una minuta de comunicación que será tratada esta semana en comisión y seguramente aprobada por el Concejo Municipal en las próximas horas.
El mensaje desnuda el destrato de la conducción política de la ciudad hacia los contribuyentes y también hacia el otro poder del estado local. Es muy fácil imaginar que "si ni a los concejales les responden no nos van a dar respuestas a nosotros" dirán los vecinos.
Políticamente Meiners podrá mirar para otro lado, decir que está todo OK y creerle a los mismos que la condujeron a la derrota, pero nada cambiará, no habrá golpe de timón como los dio la presidenta, ni capacidad para recomponer los lazos que marcaron su sustento político. Podrá abrazarse a una buena performance electoral de Víctor Elena pero sabrá que no es la propia.
Para seguir en enero con el Plan de Accesibilidad dependerá muchísimo de lo que haga en este setiembre y para ello debe no mentirle a los mismos que les pide que paguen y confíen en ella.
José Zenclussen