El espectáculo fue muy bueno por lo que entregaron cada uno de los protagonistas en el campo de juego. Seis goles, situaciones frente a los arcos, pasión en cada pelota y todo el color del clásico más convocante de la ciudad de Esperanza. No defraudaron.
El primer tiempo comenzó con nervios para los dos protagonistas que no podían tener el balón, eran imprecisos y no llegaban al área rival. A los 18 minutos del primer tiempo llegó la primera jugada colectiva del partido, fueron más de tres pases seguidos, la hizo Juventud que terminó festejando el primer gol del partido convertido por José Barbero tras un centro que llegó desde la derecha.
Allí Sportivo puso ganas pero no tenía fútbol para llegar a igualar. Lentamente fue inclinando la cancha a su favor con cabezazos en el área, jugadas que los defensores visitantes controlaban. En el mejor momento del local llegó el segundo de la visita mediante un claro contragolpe que capitaliza Jeihel Romitti a los 31 de la etapa inicial.
Sportivo se fue con todo a buscar el empate. Se olvidó de la claridad pero llevó el corazón en la mano. Joel Gaitán pudo descontar a los 42 de esa etapa tras una falencia defensiva rojinegra. Terminaba la etapa pero comenzaba otro partido, ese gol zanjonero abrió las esperanzas para otro partido en el complemento.
Así fue, en el segundo tiempo el local fue el protagonista, Juventud parecía otro equipo por sus desconciertos defensivos y Sportivo era puro corazón pero con juego colectivo. Llegó el empate a los seis minutos de esa etapa definitoria otra vez con Joel Gaitán.
Ocho minutos después del empate llegó el tercero para el local, Geambeau le gana una pelota clave a la defensa rojinegra, centro para Gaitán y otra vez Joel anota, festeja y pone a su equipo como ganador del partido en una recuperación histórica y apasionante.
El partido ganó en emotividad porque el equipo de Catinot buscó el empate, casi lo logra y la historia podría haber sido otra si el tiro de Barbero que se estrelló en el travesaño ingresaba al arco de Fernández, no fue así, sólo un susto y a seguir la fiesta.
El equipo de Scelza fue más inteligente en el complemento y justificó la diferencia. Juventud tuvo esos minutos finales para el olvido. A los 41 de esa etapa para culminar la fiesta de goles Diego Geambeau anotó el cuarto gol aprovechando la siesta de los dos defensores centrales rojinegros.
Con goles, corazón y fútbol Sportivo del Norte justificó el triunfo. Para la fiesta fue goleada y en sus goleadores las figuras locales. Buena tarea del árbitro Raúl Gómez.
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