Locales

Multitudinaria manifestación de Fe

En el Día de la Inmaculada Concepción de María se realizó la tradicional Procesión y Santa Misa frente a la Basílica de la Natividad. La ceremonia fue presidida por el Padre Luis Brizzio y reunió a muchos fieles.

 

 

 

 

 

Fue presentada la agrupación Cofradía de la Virgen Niña y el peregrinar alrededor de Plaza San Martín permitió observar a otras agrupaciones de la comunidad católica.

 

 

 

 

 

El Arzobispo José María Arancedo reflexionó sobre esta celebración en una editorial titulada "María, peregrina de la Fe"

 

 

 

 

 

EL MENSAJE DEL PADRE LUIS

 

 

 

 

 

Queridos hermanos: ¡Gracias y paz en el Señor!

 

En la alegría de ir viviendo el Año de gracia de la Fe, les escribimos para compartir dos de los aspectos del gozo inmenso de creer:

  1. 1.  EL REGALO DEL AMOR DE DIOS: De muchas maneras, en otros tiempos y en nuestra historia personal, Dios nos ha revelado quién es Él, nos ha mostrado y demostrado que nos ama eterna, personal e infinitamente y nos llama constantemente a la amistad con Él. ¿Somos capaces de detenernos a meditar y agradecer emocionados este maravilloso y sustancial don de la vida: “Si conociéramos el don de Dios…” (Jn. 4,10)
  2. 2.  NUESTRA RESPUESTA A ESA INICIATIVA DE DIOS: Nosotros hemos llegado a conocer, saber y creer en el amor que Dios, nuestro Padre, nos tiene (1 Jn 4,16), por medio de su Hijo Jesucristo. Y sabemos que en la adhesión y respuesta a verdad fundamental que se nos ha revelado, consiste la plenitud de la vida (Jn 17,3), la vida eterna (1 Jn 5,13). Esta respuesta es la fe, que Dios mismo infunde en nuestras almas el día de nuestro Bautismo.

Por esto, ¡celebremos Navidad como bautizados! No nos dejemos atrapar ni entusiasmar por las muchas propuestas paganas que usan la Navidad… ¡Vivamos el Adviento para prepararnos a celebrar el nacimiento de Jesús! ¡Contemplemos la Inmaculada Concepción de María, preparada así por Dios para ser la Madre de Jesús! ¡Vayamos con los sabios Magos de Oriente a adorar al Niño, a reconocerlo como Dios hecho hombre para salvarnos por su muerte y resurrección! ¡Descubrámoslo actuando hoy en la Iglesia, que somos todos los cristianos, y asumamos nuestra misión ineludible en ella! ¡Proclamemos su presencia salvadora en los sacramentos, especialmente en la Eucaristía, alimento de nuestra fe!

 

 ¡FELIZ NACIMIENTO DEL REDENTOR!

 

 

 

P. Luis

 

 

 

 

 

Galería de Imágenes EDXD.-

Basílica MISA PROCESION VIRGEN

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web